Biocidas se definen como aquellas sustancias activas y preparados, presentados en la forma que son suministrados al usuario, destinados a destruir, contrarrestar, neutralizar, impedir la acción o ejercer un control de otro tipo sobre cualquier organismo nocivo por medios químicos o biológicos.
Actualmente nos encontramos en un período de transición, en el que de acuerdo a la Directiva 98/8/CE se están revisando las sustancias activas biocidas comercializadas con anterioridad a mayo de 2000, conviviendo a día de hoy, legislaciones nacionales y europeas a la hora de autorizar un producto biocida.